Causas y tratamiento del trastorno de ansiedad infantil

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La ansiedad es una emoción normal y natural que todos experimentamos en algún momento de nuestras vidas. Sin embargo, cuando se vuelve excesiva o persistente, puede convertirse en un problema serio, especialmente en los niños.

Es importante estar atentos a los signos de ansiedad, para comprender los posibles motivos que lo generan, siendo el principal objetivo, brindarles a tiempo el apoyo y las herramientas que necesitan para que puedan manejar sus preocupaciones de manera saludable.

Principales síntomas de la ansiedad

Pueden variar de una persona a otra, pero los más comunes y posibles de identificar son los siguientes:

  • Sensación de nerviosismo, agitación o tensión.
  • Preocupación excesiva.
  • Problemas para concentrarse.
  • Irritabilidad.
  • Inquietud.
  • Sensación de cansancio fácil.
  • Problemas para dormir.
  • Palpitaciones o aceleración del ritmo cardíaco.
  • Dificultad para respirar.
  • Sudoración excesiva.
  • Temblores.
  • Problemas gastrointestinales como dolor de estómago o diarrea.
  • Mareos
  • Dificultad para concentrarse

5 Causas de la ansiedad infantil

1. Eventos estresantes o traumáticos

Uno de los factores más comunes que pueden desencadenar trastornos de ansiedad en la mayoría de los niños, son los eventos agobiantes o traumáticos que pueden experimentar. Algunos de ellos pueden ser:

  • Divorcio o separación de los padres
  • Mudanza a una nueva casa o ciudad
  • Cambio de colegio
  • Muerte de un ser querido
  • Abuso físico, emocional o sexual
  • Acoso escolar
  • Accidentes o enfermedades graves

Estos eventos pueden generar sentimientos de inseguridad, falta de control, sensación de miedo y preocupaciones, lo que a su vez puede conducir a un estado ansioso. Es importante reconocer y validar estos sentimientos y brindar a los niños el apoyo y la atención necesaria en esos momentos difíciles.

2. Exceso de presión y expectativas

La presión excesiva que a veces sufren los niños, ya sea en el ámbito académico, deportivo o social, también puede ser un motivo importante para sufrir ansiedad. Cuando sienten que deben cumplir con altas expectativas o tienen que lograr objetivos inalcanzables, pueden desarrollar un sentido de inseguridad o miedo al fracaso generando una posible crisis de angustia.

Es fundamental encontrar un equilibrio entre los objetivos y no sobrecargarlos, debemos alentarlos a esforzarse y crecer, pero también asegurarnos de que tengan suficiente tiempo para jugar, relajarse y disfrutar de ser niños.

3. Temperamento y personalidad

Algunos niños pueden ser más propensos que otros a sufrir de trastorno de ansiedad, algunos pueden ser más sensibles, introvertidos o perfeccionistas por naturaleza, lo que los hace más vulnerables a sentirse abrumados o preocupados. Podemos ayudarlos a desarrollar estrategias de afrontamiento saludables y a crear un entorno que les brinde seguridad y apoyo.

Ser pacientes, comprensivos y brindarles herramientas para manejar sus emociones, puede marcar una gran diferencia al momento de enfrentarse a disparadores de ansiedad.

4. Problemas físicos de salud

En algunos casos, puede estar relacionada con problemas físicos. Algunas condiciones médicas, como problemas tiroideos, deficiencias nutricionales o trastornos del sueño, pueden contribuir a la aparición de algunos síntomas de ansiedad.

Es importante que los niños con ataques de ansiedad reciban una evaluación médica completa para descartar cualquier problema de salud. Una vez identificado el motivo, se pueden abordar los problemas de salud de manera adecuada y, a su vez, ayudar a aliviar la ansiedad que está presentando.

5. Factor ambiental y familiar

El entorno y la dinámica familiar también pueden ser factores clave en el desarrollo de los trastornos de ansiedad en los niños. Si crecen en hogares con mucho conflicto, caos o sobreprotección, pueden desarrollar más fácilmente problemas de ansiedad.

Asimismo, si los padres o cuidadores principales sufren de ansiedad o depresión, esto puede influir en la forma en que los niños aprenden a procesar y manejar sus propias emociones. Es importante que los padres trabajen en sus problemas de salud mental y creen un entorno familiar estable y de apoyo.

ansiedad infantil

Estrategias para manejar la ansiedad infantil

Una vez identificado el posible origen que provoca la ansiedad, podemos comenzar a implementar estrategias efectivas para ayudarlos a manejarla de manera saludable.

1. Fomentar la comunicación abierta

Crear un ambiente donde los niños se sientan cómodos expresando sus pensamientos y sentimientos es fundamental, debemos alentarlos a que hablen sobre sus preocupaciones y escucharlos con atención y empatía, validar sus emociones y hacerles saber que es normal sentirse así.

El tener una comunicación clara y tranquila, el evitar transmitir tus propias ansiedades o preocupaciones, es fundamental para no exacerbar los sentimientos del niño.

2. Enseñar técnicas de relajación

Aprender y practicar técnicas de relajación pueden ser herramientas poderosas para ayudar a los niños a controlar su ansiedad. Algunas de las opciones son:

  • Respiración profunda
  • Meditación guiada
  • Yoga
  • Visualización
  • Música relajante

El practicar algunas de estas técnicas o inclusive otras que puedan realizar, ayuda a disminuir la ansiedad en niños con este diagnostico.

3. Establecer rutinas y límites claros

Los niños se sienten más seguros y tranquilos cuando tienen una estructura predecible en sus vidas. Establecer rutinas diarias claras para asuntos como la hora de dormir, las comidas y las actividades, ayudará a sentir control y a disminuir el que se sientan ansiosos.

El establecer límites y expectativas claras, pero asegurándose de que sean realistas y alcanzables, les dará un sentido de seguridad y les enseñará a manejar mejor sus emociones.

4. Fomentar el ejercicio y el juego

La actividad física y el juego son excelentes formas de apoyar a los niños en liberar tensión y con ello tratar la ansiedad, el animarlos a participar en deportes, actividades al aire libre o simplemente que puedan jugar de manera libre y creativa, es de gran ayuda, ya que se liberan endorfinas y se reducen los niveles hormonales del estrés, mientras que el juego permite a los niños procesar sus emociones de una manera divertida y saludable.

5. Limitar el tiempo de pantalla

El uso excesivo de dispositivos electrónicos y las redes sociales puede exacerbar la ansiedad en los niños. Así, es fundamental establecer límites claros en cuanto al tiempo que pasan frente a las pantallas, además de asegurarse de que tengan suficiente tiempo para actividades más saludables.

Asimismo, resulta de gran ayuda animarlos a participar en pasatiempos, juegos y actividades que los alejen de las pantallas y les permita conectarse con el mundo real.

6. Buscar apoyo profesional

Si los signos y síntomas de la ansiedad persisten o empeoran, no dudes en buscar la ayuda de un profesional como un psicólogo infanto juvenil, para realizar una evaluación y posteriormente seguir con un plan de tratamiento personalizado.

El asistir a terapia es especialmente efectivo para ayudar a los niños a desarrollar habilidades de afrontamiento y a manejar sus pensamientos y emociones de manera más saludable.

Conclusión

La ansiedad en niños y adolescentes es una condición cada vez más común que puede tener un impacto significativo en el bienestar emocional y en su desarrollo. Al comprender los principales motivos, podemos brindar las herramientas que necesitan para manejar sus preocupaciones de una manera efectiva.

Si necesitas contactar a un psicólogo, no dudes en escribirnos y enviarnos un mensaje. Con gusto responderemos tus dudas.